Parapente 2ª Mano; la economía del mercado feroz.

Ha comenzado la temporada algo adelantada y con altibajos muy interesantes en lo meteorológico, merced a los cuales durante este atípico invierno estamos realizando vuelos muy interesantes y entretenidos en estos Valles; que, sin ser vuelos de grandes alturas, si son de permanencia insospechada para la época del año en la que estamos.

Pero ésta época del año es ademas una buena época para asomarnos al mercado, tantear las novedades, y dejarnos seducir por algún modelo nuevo, cuyas características se vocean en vídeos y revistas con las mismas palabras, acentuadas por gestos o exclamaciones, muchos de ellos tendenciosos, para que tal marca o tal otra tenga salida en el mercado feroz del vuelo libre.

La categoría comercial reina (EN-B) está inundada de modelos de diferentes fabricantes, que más como estrategia comercial que por otra cosa, ofrecen velas aligeradas, planeos “mejorados” contra viento y perfiles “tiburón” , para que tus vuelos con esa vela sean más precisos, mas placenteros, mas… ¡¡¡¡¡¡¿¿¿QUÉ?????!!!!!

El efecto contrario que se produce en esta diabólica barrena comercial es la ampliación de la oferta del material de segunda mano , saturando un mercado tradicionalmente ágil que actualmente está teniendo serias dificultades para aliviar todo el material que se amontona en él. Material de excepcional calidad mayoritariamente, con muchos años de vida aun entre sus cordinos y perfiles y que termina muchas veces arrinconado en un armario por nuestro insaciable apetito por la novedad, que en muchas ocasiones no es, ni tan novedad ni tanta mejora, respecto de nuestro nivel de pilotaje y aspiraciones deportivas.

Porosímetro

Salvo honrosas excepciones un piloto medio, con unas 30/40 horas de vuelo anuales, y con un correcto mantenimiento de su material, puede mantener un equipo en óptimas condiciones para practicar su deporte favorito durante más de 8 años. Incluso alguno más, dependiendo del trato dado a la vela. En términos económicos, la practica de un mantenimiento periódico para un uso prolongado de un material, que siga siendo productivo( en nuestro caso que vuele conforme se fabricó), se llama amortización. Y amortizar totalmente un Parapente ( o un equipo de vuelo ) ofrece varias ventajas que redundan en beneficio de todos.

Salvo que estés muy interesado en una progresión meticulosa de tu técnica de pilotaje y del rendimiento y desempeño de tu dedicación al vuelo libre, cambiar cada 3/4 años una vela no tiene más excusa, hoy día, que la de cambiar de homologación para rendir más en el aire; asumiendo, con la necesaria humildad, que uno/a es capaz de manejar una máquina mas performante y dinámica que la anterior con mejor planeo y velocidad, para ser el rey o la reina de la categoría en tu liga local o competición nacional o internacional. Tu vela anterior no será una vela obsoleta, ni cochambrosa, ni nada parecido. Entre otras razones porque se construyo para tener una durabilidad determinada que tú has querido acortar por razones ajenas a las que llevaron al fabricante a desarrollarla para que pudiera estar en tus manos durante mucho tiempo, a cambio de cuidarla adecuadamente. ( En este enlace hay unos interesantes consejos para cuidar de tu ala).

Los fabricantes, ajenos a otros problemas que produce la sobre explotación de un mercado, compiten con modelos nuevos ¡¡¡¡¡¡cada año!!!!! contribuyendo a la saturación del mercado de 2ª mano, merced a la actitud poco reflexiva de los pilotos de vuelo libre , que en su mayoría, cada 3/4 años, mayoritariamente, abandonan su “vieja vela” por una novedad que aporta un poco más de rendimiento asequible a su pilotaje. La saturación de este mercado, además, tiene su origen en que no estamos dispuestos a vender nuestra “vieja”vela por cuatro chavos, porque esta perfecta!!!!!!!! (un argumento absurdo y bastante poco racional, por cierto.) Hoy por hoy vender tu vela de 2ª mano consiste en desvalorizar tus “viejas alas” para invertir en otra, dejándote en el camino unos cuantos cientos de euros, cuando no son miles, sin haber amortizado el material en su rango de durabilidad.

Aproximadamente un parapente de 3.000 € , viene a costar 1,02 € diarios para todo el rango de vida útil del mismo (8 años); una vela, como activo propio de cada uno, empieza a amortizarse desde su puesta en funcionamiento para volar en nuestras manos, hasta que la suma de cantidades amortizadas cada año alcanza el valor de adquisición. Pues bien, nuestra actitud como consumidores está duplicando (y en algunos casos triplicando) la depreciación del valor de nuestras velas, amortizándolas anticipadamente en la gran mayoría de los casos. Es decir, actualmente, cuando compramos un parapente nuevo asumimos que su vida útil (su periodo de amortización) se reduce a la mitad de lo que realmente adquirimos, con lo cual, si tenemos suerte y conseguimos venderlo por el valor restante a su total amortización, podremos invertir en un nuevo trapo sin demasiadas consecuencias para nuestro bolsillo. Pero la realidad es bien distinta. La mayoría de las velas de 2ª mano, además de ser material de una calidad excepcional, se dejan en el camino una media de 450 /500 euros de los invertidos inicialmente (en el mejor de los casos) sin razón alguna. Y esto comporta una espiral en la que hay miles de pilotos centrifugados en un mercado desbordado.

El problema no es menor, si atendemos, además, a que la mayoría de fabricantes tienen sus medios de producción localizados en países asiáticos: países de dudosa calidad en cuanto a los derechos sociales de los trabajadores que empelan en las manufacturas; lo que nos debería hacer pensar, cada vez que compramos un parapente, en el origen material del mismo, esto es, dónde se fabricó, en qué condiciones laborales, con qué nivel de I+D, etcétera. Nuestra actitud como consumidores conlleva también que las injustas condiciones de producción se prolonguen en el tiempo de modo también muy injusto.

En fin, cada vez que te asalte la sensación de que “necesitas” un parapente nuevo valora racionalmente las causas que te van a llevar a tomar la decisión de cambiar de vela. No es del todo cierto que en 3/4 años una vela haya mejorado tanto en su diseño y prestaciones como para que sea una firme candidata para sustituir a tus “viejas” y conocidas alas. Y no dudo que haya mejoras apreciables en algunas manufacturas.

El mercado depende fundamentalmente de quienes activamos sus mecanismos con nuestro comportamiento. Un comportamiento reflexivo, pausado y racional, sin lugar a dudas, provocará que el mercado sea mas racional, mas eficiente económicamente y mas justo; y te ofrecerá un producto acabado, experimentado y realmente innovador con el que volarás mucho tiempo, progresando personalmente como piloto sin tantos falsos crecimientos. Ah!!!!!! …. y el mercado de parapentes usados será un portal de oportunidades asequibles, más justo y más dinámico.

PD. No te tomes a pie de la letra mis opiniones, ni soy doctor, ni catedrático … soy solo un pájaro más en el cielo; eso sí, utilizando la vista para algo más que fotografiar un paisaje espectacular.

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